Reciclar para poder jugar: el trueque que movió a 1.714 niños en el Valle de Aburrá

En cuatro municipios del norte y el sur del Valle de Aburrá, en Antioquia, 1.714 niños llegaron a inscribirse al torneo clasificatorio de Baby Fútbol con un requisito inusual bajo el brazo: dos costales llenos de material reciclable. A cambio recibieron el uniforme oficial con el que saltaron a la cancha. La jornada, bautizada Eco Campeones, reunió 5.324 kilos de papel, cartón, plástico y otros materiales aprovechables, según reportó la revista Semana en julio de 2026. Detrás de la anécdota deportiva se esconde una pregunta mayor que la ciencia del comportamiento lleva medio siglo intentando responder: ¿premiar el reciclaje construye ciudadanos ambientales o solo compradores de recompensas?

Un uniforme a cambio de dos costales

Por: Gabriel E. Levy B.

La mecánica de Eco Campeones cabe en una frase. En Colombia, las alcaldías de Bello, Sabaneta, Caldas y Copacabana, junto con la empresa de aseo Interaseo y sus sociedades regionales, ofrecieron a cada niño inscrito en el clasificatorio de Baby Fútbol un canje directo: dos costales de material aprovechable por un uniforme. Bello aportó 2.880 kilos y entregó 1.120 uniformes. Copacabana sumó 1.235 kilos con 360 uniformes. Caldas cerró con 1.209 kilos y 234 uniformes, mientras Sabaneta seguía consolidando sus cifras al momento del reporte (Rodríguez Garzón, 2026).

Paula Sierra, gerente de las sociedades de Interaseo en Antioquia, resumió el balance con entusiasmo institucional: “Cada costal de reciclaje entregado representó mucho más que material aprovechable; fue un mensaje de compromiso, responsabilidad y amor por el medio ambiente por parte de cientos de niños y sus familias” (Rodríguez Garzón, 2026).

El contexto regional ayuda a entender por qué la iniciativa germinó ahí y no en otra parte. El Área Metropolitana del Valle de Aburrá declaró en 2025 la economía circular como Hecho Metropolitano, una figura administrativa que obliga a los diez municipios del valle a coordinar sus políticas de aprovechamiento de residuos (El Tiempo, s. f.). Eco Campeones funciona como la versión infantil y futbolera de esa apuesta.

La ciencia detrás del premio

Canjear residuos por beneficios tiene una genealogía larga y una literatura científica incómoda. En 1973, los psicólogos Mark Lepper, David Greene y Richard Nisbett realizaron un experimento con niños de preescolar que se volvió clásico: a un grupo le prometieron un diploma por dibujar, actividad que los pequeños disfrutaban sin premio alguno. Semanas después, los niños premiados dibujaban menos que antes en su tiempo libre. Los investigadores llamaron al fenómeno “efecto de sobrejustificación”: la recompensa externa desplaza el gusto interno por la actividad (Lepper, Greene y Nisbett, 1973).

Un cuarto de siglo más tarde, Edward Deci, Richard Koestner y Richard Ryan revisaron 128 experimentos sobre el tema y confirmaron el patrón: las recompensas tangibles y esperadas erosionan la motivación intrínseca, con un efecto más pronunciado en niños que en adultos (Deci, Koestner y Ryan, 1999). Aplicado al Valle de Aburrá, el hallazgo sugiere una advertencia: el niño que recicla para ganarse el uniforme podría dejar de reciclar cuando el uniforme desaparezca.

La evidencia sobre incentivos ambientales matiza ese pesimismo sin anularlo. El meta-análisis de Alexander Maki y sus colegas encontró que los incentivos económicos sí aumentan las conductas proambientales mientras están vigentes, y conservan parte del efecto tras su retiro (Maki, Burns, Ha y Rothman, 2016). Alessandra Varotto y Anna Spagnolli, tras revisar 36 estudios de campo sobre reciclaje doméstico, llegaron a una conclusión menos favorable para los premios: las intervenciones que mejor sostienen el hábito son el ejemplo social y la infraestructura cercana, mientras que los incentivos cambian la conducta solo durante la campaña (Varotto y Spagnolli, 2017).

Un mapa de trueques que va de Curitiba a Beijing

Eco Campeones se inscribe en una tradición latinoamericana que Curitiba inauguró en 1991. El programa Cambio Verde de la capital paranaense permite canjear cuatro kilos de reciclables por un kilo de frutas y verduras de la agricultura familiar. En 2023 atendió a 61.800 personas y recogió 2.850 toneladas de material, que terminan en manos de las asociaciones de recicladores de la ciudad (Prefeitura de Curitiba, 2024). Ese último detalle marca una diferencia de diseño frente al caso antioqueño: el trueque brasileño alimenta a la economía popular del reciclaje en lugar de competir con ella.

Costa Rica aportó la versión digital. La ecomoneda Ecoins, lanzada en 2018, premia la entrega de reciclables con descuentos en comercios y supera las 53.000 cuentas activas en su país de origen, con operación ya extendida a Colombia (Ecoins, s. f.). En Colombia, la caleña Ecobot fabrica desde 2016 máquinas que reciben envases plásticos y entregan cupones; el emprendimiento acumula más de cien equipos instalados entre Colombia, Guatemala y Costa Rica (Revista P&M, s. f.). El Metro de Medellín ensaya su propia variante con Green Recharge, que convierte botellas PET, vidrio y latas en saldo para la tarjeta de transporte.

Los sistemas más eficaces del mundo, sin embargo, prescinden del juego y apelan al bolsillo. Alemania cobra desde 2003 un depósito de 25 centavos de euro por cada envase de un solo uso, reembolsable al devolverlo, y reporta tasas de retorno cercanas al 98 por ciento, aunque el Bottle Bill Resource Guide advierte que ninguna agencia oficial audita esa cifra (Bottle Bill Resource Guide, s. f.). Noruega ronda el 92 por ciento con un esquema similar (TOMRA, s. f.). Beijing instaló desde 2012 máquinas en el metro que pagan cada botella con crédito de transporte. La lección comparada resulta clara: cuando el incentivo es permanente y está cosido a la infraestructura cotidiana, el retorno se dispara; cuando es una campaña puntual, el efecto dura lo que dura el premio.

Cinco toneladas frente a doce millones

El entusiasmo por las 5,3 toneladas de Eco Campeones merece una regla de tres. Colombia genera cerca de 12 millones de toneladas de basura al año y recicla apenas el 17 por ciento, según cifras de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (El Tiempo, s. f.). América Latina completa el cuadro con un dato más sombrío: la región produce 231 millones de toneladas de residuos municipales al año y recicla menos del 5 por ciento (Banco Interamericano de Desarrollo, s. f.). El plástico mundial corre peor suerte: la OCDE calculó que solo el 9 por ciento de los residuos plásticos del planeta terminó reciclado en 2019, mientras la mitad fue a parar a rellenos sanitarios (OECD, 2022).

Frente a esos volúmenes, el aporte material de 1.714 niños equivale a un redondeo estadístico. El valor de la iniciativa, si existe, habrá que buscarlo en otra parte: en la formación de hábitos y en el efecto que los niños ejercen sobre sus casas. La ciencia también midió ese fenómeno. Un experimento en Seychelles demostró que los adultos de hogares donde los niños recibieron educación ambiental mejoraron su conocimiento y su comportamiento con el agua (Damerell, Howe y Milner-Gulland, 2013). Un ensayo aleatorizado en escuelas chilenas enfrió las expectativas: el programa educativo transformó el conocimiento y las prácticas de los estudiantes, pero no movió un milímetro la conducta de los padres (Jaime, Salazar, Alpizar y Carlsson, 2023). El derrame intergeneracional existe, aunque nadie debería darlo por garantizado.

La pregunta incómoda: ¿quién carga con los costales?

Toda campaña que pone costales en manos de niños arrastra un debate de fondo sobre la responsabilidad. La investigación conjunta de NPR y PBS Frontline documentó en 2020, con archivos internos y testimonios de exdirectivos, que la industria del petróleo y del plástico promovió el reciclaje durante décadas sabiendo que sería inviable a gran escala. Larry Thomas, expresidente de la Society of the Plastics Industry, lo admitió sin rodeos: “Si el público piensa que el reciclaje funciona, no le va a preocupar tanto el medio ambiente” (Sullivan, 2020). Bajo esa luz, enseñarles a los niños que la solución consiste en llenar costales, mientras los productores siguen inundando el mercado de empaques, repite un guion que la industria escribió hace cuarenta años.

El marco legal colombiano intenta corregir ese desbalance. La Resolución 1407 de 2018 obliga a los productores de envases y empaques a financiar la recolección y el aprovechamiento de lo que ponen en el mercado, y la Ley 2232 de 2022 prohibió desde julio de 2024 los primeros ocho plásticos de un solo uso, con un cronograma que llega hasta 2030 (Congreso de Colombia, 2022). Las campañas educativas como Eco Campeones funcionan mejor como complemento de esas obligaciones que como sustituto.

Queda un actor al que el comunicado de prensa no menciona: los recicladores de oficio. El sector informal recupera hasta la mitad del material reciclado en América Latina (World Economic Forum, 2025), y la Corte Constitucional colombiana los reconoció como sujetos de especial protección desde la Sentencia T-724 de 2003. Ni Semana ni los organizadores informaron a dónde fueron a parar los 5.324 kilos recolectados por los niños. Si terminaron en las asociaciones de recicladores, la campaña fortaleció la economía popular; si los absorbió la operación del propio prestador de aseo, compitió con quienes viven de esos mismos costales. La diferencia entre ambos escenarios separa una buena práctica replicable de un gesto publicitario con balón incluido.

El partido apenas comienza

Eco Campeones logró algo que pocas campañas ambientales consiguen: que 1.714 niños asociaran el reciclaje con el momento más feliz de su semana. La psicología advierte que el premio puede devorar al hábito, la aritmética recuerda que cinco toneladas no mueven la aguja nacional y la historia del plástico invita a desconfiar de las soluciones que descansan sobre hombros pequeños. Aun así, un niño que separa residuos para ganarse una camiseta aprende, como mínimo, que la basura tiene valor. Convertir esa lección en ciudadanía ambiental durable exigirá lo que los estudios señalan con insistencia: infraestructura permanente, ejemplo adulto y productores que respondan por sus empaques. El uniforme ya está puesto; falta que el resto del equipo salga a la cancha.

Referencias

Banco Interamericano de Desarrollo. (s. f.). Solid waste management in Latin America and the Caribbean. https://publications.iadb.org/publications/english/document/Solid-Waste-Management-in-Latin-America-and-the-Caribbean.pdf

Bottle Bill Resource Guide. (s. f.). Germany. https://www.bottlebill.org/index.php/current-and-proposed-laws/worldwide/germany

Congreso de Colombia. (2022). Ley 2232 de 2022. http://secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/ley_2232_2022.html

Damerell, P., Howe, C. y Milner-Gulland, E. J. (2013). Child-orientated environmental education influences adult knowledge and household behaviour. Environmental Research Letters, 8(1), 015016. https://doi.org/10.1088/1748-9326/8/1/015016

Deci, E. L., Koestner, R. y Ryan, R. M. (1999). A meta-analytic review of experiments examining the effects of extrinsic rewards on intrinsic motivation. Psychological Bulletin, 125(6), 627-668. https://doi.org/10.1037/0033-2909.125.6.627

Ecoins. (s. f.). Preguntas frecuentes. https://colombia.ecoins.eco/preguntas-frecuentes/

El Tiempo. (s. f.). Colombia produce 12 millones de toneladas de basura, pero recicla solo 17%. https://www.eltiempo.com/economia/sectores/que-hacen-los-colombianos-con-la-basura-que-producen-cada-ano-673208

El Tiempo. (s. f.). En el Valle de Aburrá, la economía circular ya es asunto de toda la región. https://www.eltiempo.com/mas-contenido/en-el-valle-de-aburra-la-economia-circular-ya-es-asunto-de-toda-la-region-3557806

Jaime, M., Salazar, C., Alpizar, F. y Carlsson, F. (2023). Can school environmental education programs make children and parents more pro-environmental? Journal of Development Economics, 161, 103032. https://doi.org/10.1016/j.jdeveco.2022.103032

Lepper, M. R., Greene, D. y Nisbett, R. E. (1973). Undermining children’s intrinsic interest with extrinsic reward: A test of the “overjustification” hypothesis. Journal of Personality and Social Psychology, 28(1), 129-137. https://doi.org/10.1037/h0035519

Maki, A., Burns, R. J., Ha, L. y Rothman, A. J. (2016). Paying people to protect the environment: A meta-analysis of financial incentive interventions to promote proenvironmental behaviors. Journal of Environmental Psychology, 47, 242-255. https://doi.org/10.1016/j.jenvp.2016.07.006

OECD. (2022). Global Plastics Outlook: Economic drivers, environmental impacts and policy options. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/de747aef-en

Prefeitura de Curitiba. (2024). Câmbio Verde troca recicláveis por 890 toneladas de hortifrúti em Curitiba em 2023. https://www.curitiba.pr.gov.br/noticias/cambio-verde-troca-reciclaveis-por-890-toneladas-de-hortifruti-em-curitiba-em-2023-saiba-como-funciona/72350

Revista P&M. (s. f.). Ecobot, la transformación del mundo del marketing y la sostenibilidad al dar incentivos por reciclar. https://www.revistapym.com.co/articulos/marcas-sostenibles/68297/

Rodríguez Garzón, M. A. (2026, 5 de julio). Reciclar para jugar: la iniciativa que llevó a más de 1.700 niños a recolectar toneladas de residuos. Semana. https://www.semana.com/sostenible/articulo/reciclar-para-jugar-la-iniciativa-que-llevo-a-mas-de-1700-ninos-a-recolectar-toneladas-de-residuos/202635/

Sullivan, L. (2020, 11 de septiembre). How big oil misled the public into believing plastic would be recycled. NPR. https://www.npr.org/2020/09/11/897692090/how-big-oil-misled-the-public-into-believing-plastic-would-be-recycled

TOMRA. (s. f.). Deposit return schemes in Europe: How they compare. https://www.tomra.com/reverse-vending/media-center/feature-articles/deposit-return-schemes-europe

Varotto, A. y Spagnolli, A. (2017). Psychological strategies to promote household recycling. A systematic review with meta-analysis of validated field interventions. Journal of Environmental Psychology, 51, 168-188. https://doi.org/10.1016/j.jenvp.2017.03.011

World Economic Forum. (2025). Why recycling isn’t scaling in Latin America and what can be done? https://www.weforum.org/stories/2025/05/why-recycling-has-not-scaled-in-latin-america-and-what-can-be-done/

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