La casa de las 8.000 botellas

En una isla de Pernambuco, Edna Dantas y su hija Maria Gabrielly recogieron durante meses las botellas que los turistas dejaban en la playa. Con más de 8.000 envases de vidrio levantaron una casa de siete habitaciones y la bautizaron Casa de Sal. La obra empezó como una necesidad y terminó tocando un problema mayor: qué hacemos con un material que se recicla sin fin y que casi nadie recoge.

Una técnica nacida de la necesidad

Por: Gabriel E. Levy B.

Edna tiene 55 años y Maria Gabrielly 27. Ambas comparten una mirada ambiental que atribuyen a sus raíces quilombolas e indígenas, y esa herencia marca la forma en que entienden el desperdicio. La obra arrancó el 1 de mayo de 2020, en plena pandemia, cuando los residuos se apilaban en la costa de Itamaracá después de cada temporada turística y la familia vivía de alquiler. En el primer año y medio ambas terminaron la estructura principal. El proyecto completo les tomó cerca de cinco años y sumó el apoyo de vecinos de la comunidad. El primer cuarto, de veinte metros cuadrados, funcionó como taller de costura mientras la construcción avanzaba. Durante buena parte de ese tiempo vivieron sin baño convencional y lavaban los platos en una palangana.

La técnica que inventaron se aleja de la bioconstrucción habitual. En vez de acostar las botellas y mostrar solo las bases, las pusieron de pie y alternaron cada hilera: una fila apoya sobre la base y la siguiente va boca abajo. Esa piel de vidrio descansa sobre un armazón de madera reutilizada que carga el peso del techo, así los envases no sostienen la estructura. Edna y Maria Gabrielly rellenaron los espacios con una mezcla de cemento y arena para inmovilizar cada botella, y armaron tabiques con palets reciclados para aguantar los vientos marinos de la isla. Las tejas salieron de tubos de pasta de dientes.

Un siglo construyendo con botellas

La idea de construir con botellas tiene más de un siglo de historia. En 1906, Tom Kelly levantó una casa con miles de envases en Rhyolite, Nevada. Décadas más tarde, un grupo de monjes en Khun Han, Tailandia, edificó el Wat Pa Maha Chedi Kaew, conocido como el templo del millón de botellas, uniendo con cemento los envases que recogían en la zona. El intento más ambicioso vino de la industria cervecera. Cerca de 1960, Alfred Heineken caminó por las playas de Curazao y notó dos cosas al mismo tiempo: botellas por todas partes y familias sin techo. Le pidió al arquitecto neerlandés John Habraken que diseñara un envase capaz de servir como ladrillo una vez vacío.

Ese diseño, patentado en 1964, se llamó WOBO, por World Bottle. Tenía lados planos y una base cóncava que encajaba con el pico de la botella siguiente. La superficie con relieve ayudaba a fijar el mortero. Heineken mandó producir 100.000 unidades y construyó una pequeña edificación en su finca cerca de Ámsterdam. Su propio departamento de mercadeo frenó el proyecto por temor a que una cerveza premium quedara asociada con la vivienda de bajos recursos. Solo se levantaron dos estructuras con el WOBO. Años después, el crítico Martin Pawley lo describió como el primer contenedor de producción masiva pensado desde el origen para una segunda vida como componente de construcción (Pawley, 1975).

El vidrio que casi nadie recupera

El vidrio arrastra una paradoja que explica por qué estas historias siguen apareciendo. El material se funde y renace sin perder calidad muchas veces seguidas, y aun así el mundo recupera apenas una fracción de lo que descarta. En Brasil, la industria recicló 596.923 toneladas de vidrio en 2024, con un índice cercano al 33 por ciento. El panorama nacional matiza el dato: apenas el 8,3 por ciento de los residuos sólidos urbanos del país llegó a reciclaje en 2023. Colombia recicla alrededor del 17 por ciento de sus residuos aprovechables, y el vidrio representa cerca del 7 por ciento de los materiales que recupera el servicio público de aseo (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, 2022).

La reutilización y el reciclaje no persiguen lo mismo. Fundir vidrio consume mucha energía, porque el horno debe alcanzar temperaturas altísimas, y cada viaje del envase a la planta añade emisiones de transporte. Reusar la botella entera evita ese paso: el material conserva su forma y solo cambia su función. La Casa de Sal aprovecha esa lógica y le suma un efecto que sorprende a quien la visita. Colocadas en vertical, las botellas dejan pasar la luz y proyectan reflejos de colores sobre los muros, un resultado que ninguna pared de bloque ofrece.

Lo que una pared de botellas resuelve

Una pared de botellas tiene alcances y límites concretos. En Abuya, Nigeria, un equipo de investigadores midió durante 76 días una casa construida con botellas rellenas de arena. En promedio se mantuvo 2,4 grados más fresca que la vivienda de barro más caliente del mismo asentamiento. El aire atrapado dentro de cada envase actúa más como aislante que como masa térmica, y eso ayuda en climas cálidos. La parte exigente está en la estructura: un muro de botellas necesita un cimiento firme y, casi siempre, un marco que cargue el peso, justo lo que las dos mujeres resolvieron con madera y palets. La reutilización abarata la obra y evita que el vidrio termine en el relleno, aunque no sustituye las normas de sismorresistencia ni las políticas públicas de vivienda.

América Latina llega a este debate con cifras modestas y con una ventaja: una red enorme de recicladores de oficio que ya sostiene buena parte de la cadena. Colombia reconoció a esos trabajadores en su marco legal y figura entre los referentes regionales de economía circular. Casos como el de Itamaracá muestran el otro extremo de esa misma cadena, el del ciudadano que decide no esperar a que el sistema recoja lo que sobra.

Edna insiste en un punto que es técnico y también político: una botella intacta puede permanecer en el ambiente durante muchísimo tiempo si nadie la gestiona. Por eso defiende la reutilización mientras maduran políticas más serias para reducir este tipo de residuos. Para el sector de la tecnología y las telecomunicaciones, habituado a discutir la basura electrónica y el ciclo de vida de los dispositivos, la Casa de Sal ofrece un espejo cercano sobre el costo real de descartar materiales que todavía sirven. Dos mujeres del nordeste brasileño convirtieron un problema costero en un hogar de siete habitaciones y en un mensaje. La casa no resuelve el déficit habitacional de Brasil ni su gestión del vidrio, y ninguna de las dos lo pretende. Muestra que el ingenio aparece en lugares donde muchos solo ven carencia.

En resumen

La Casa de Sal reúne lo que la industria intentó con el WOBO de Heineken y no logró: convertir un residuo abundante en refugio. El vidrio se recicla sin límite, pero Brasil y Colombia recuperan una fracción pequeña de lo que botan. Reutilizar la botella entera ahorra energía y abarata la obra. No sustituye la política de vivienda, aunque demuestra que el ingenio aparece donde otros solo ven descarte.

Referencias

Bravo, K. S. (2026, 1 de julio). La sorprendente casa construida en Brasil con 8.000 botellas de vidrio recicladas por una madre y su hija. El Tiempo. https://www.eltiempo.com/cultura/gente/la-sorprendente-casa-construida-en-brasil-con-8-000-botellas-de-vidrio-recicladas-por-una-madre-y-su-hija-3568321

Ecoticias. (2026, junio). Una madre de 55 años y su hija construyen en menos de 2 años una casa de 7 habitaciones utilizando 8.000 botellas de vidrio y madera reciclada. https://www.ecoticias.com/hoyeco

Heineken Collection Foundation. (s. f.). The story behind the WOBO. https://www.heinekencollection.com/en/stories/the-story-behind-the-wobo

Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. (2022). Datos de reciclaje y economía circular en Colombia. Gobierno de Colombia.

Pawley, M. (1975). Garbage Housing. Architectural Press.

Rackard, N. (2013, 22 de marzo). Heineken WOBO: When Beer Met Architecture. ArchDaily. https://www.archdaily.com/348692

The bottle house: upcycled construction materials to reduce dwelling overheating in tropical climates. (2023). ScienceDirect. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S036013232300210X

Wikipedia. (2026). Bottle wall. https://en.wikipedia.org/wiki/Bottle_wall

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